La UE advierte de que “defenderá sus intereses” en el primer contacto con EE UU tras la imposición de los aranceles masivos

La situación está encallada. El primer contacto entre los máximos responsables de Comercio de la Unión Europea, Maros Sefcovic, y el de Estados Unidos, Howard Lutnick, tras anunciar el presidente Donald Trump los aranceles masivos ha acabado este viernes con un mensaje por parte de Bruselas que admite que las cosas tienen que cambiar: “La relación comercial entre la UE y Estados Unidos necesita un nuevo enfoque”, ha señalado Sefcovic en un mensaje en la red social X. El resto del comunicado es más beligerante. El eslovaco habla de una conversación “franca” de dos horas en las que le ha dicho a su homólogo que los aranceles decretados este miércoles “son dañinos e injustificados” y, pese a insistir en que la UE apuesta por agotar todas las vías posibles de diálogo, advierte de que si esta senda fracasa “defenderá sus intereses”. Si alguna vez han existido, las esperanzas de que el próximo miércoles no entren en vigor los aranceles del 20% a las importaciones europeas se desvanecen.
Una primera muestra de que la UE está dispuesta a “defender sus intereses”, es decir, responder ―al menos, con aranceles― llegará el miércoles. Bruselas llevará al Consejo de la UE la propuesta definitiva para responder a la primera subida arancelaria de la Administración estadounidense, el 25% al acero y al aluminio. Lo previsible es que se apruebe, según confían varias fuentes comunitarias, tras varias semanas de negociaciones en las que ha habido países que han presionado bastante, como Italia, para hacer modificaciones a la primera propuesta de represalias. Será una toma de temperatura clara del nivel de unidad que se precisa para ir a la guerra comercial contra Estados Unidos.
Sefcovic mantiene la línea que está imperando en Bruselas durante estas semanas de no dar detalles sobre qué sucede en las conversaciones a puerta cerrada con sus interlocutores estadounidenses. Pero en las palabras que ha elegido el eslovaco, diplomático de profesión, para calificar el primer contacto que ha mantenido con Lutnick, se intuye que la conversación ha sido difícil. El tono del mensaje es bastante diferente al que publicó ―también en la red social de Elon Musk, por contradictorio que eso pueda parecer en la actual situación― la semana pasada tras reunirse con el secretario de Comercio en Washington. Entonces habló de “objetivos compartidos por ambos lados”, “conversaciones sustantivas” y “trabajo duro”. Este viernes el único elemento positivo al que agarrarse es que los contactos van a continuar, como ha anunciado el propio comisario.
A frank 2h exchange w Sec. @howardlutnick and Amb. @jamiesongreer. I was clear: US tariffs are damaging, unjustified.
The 🇪🇺🇺🇸 trade relationship needs a fresh approach. The EU’s committed to meaningful negotiations but also prepared to defend our interests.
We stay in touch. pic.twitter.com/gLRayKPchP
— Maroš Šefčovič🇪🇺 (@MarosSefcovic) April 4, 2025
También puede ser que Sefcovic haya escarmentado con lo sucedido el pasado 25 de marzo. Apenas acabó esa reunión y se subió al avión, Trump anunció aranceles del 25% a los automóviles y componentes importados. Aquello fue muestra de lo difícil e improductivos que están siendo, por el momento, los contactos entre Washington y Bruselas. De hecho, el presidente norteamericano todavía no ha hecho hueco en su agenda para verse con la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
Así que en este escenario nuevo y traumático para la UE, la Comisión vuelve a advertir de que está dispuesta a devolver el golpe si fracasan las negociaciones. La vía es contraria a la que ha elegido China, que ya ha devuelto el golpe: Pekín ha anunciado este viernes unos aranceles del 34% para las importaciones estadounidenses, una denuncia ante la OMC y la restricción de exportaciones como tierras raras. Aunque bien es cierto que parece que las posibilidades de que haya margen para la negociación entre las dos grandes potencias parecen muy escasas.
Falta ahora por saber qué espacio ve Washington para los contactos con la UE, sobre la que Trump ha dicho cosas muy duras. Las reuniones anteriores no sirvieron de mucho. Tras ellas, los europeos llegaron a la conclusión de que nada iba a detener el anuncio de este miércoles y que si había espacio para la negociación llegaría después. De ahí esa insistencia por parte de todos los portavoces y responsables de la Comisión. Pero tampoco se puede negar que cunde el pesimismo en este momento.
En Bruselas se encuentra cierto consuelo en lo que está pasando en los mercados. No falta quien piensa que tal vez los números rojos de estos días ablanden la posición norteamericana. La hemorragia bursátil era fácilmente previsible. Es la consecuencia lógica del anuncio de los aranceles masivos: el riesgo de recesión crece, especialmente en Estados Unidos, y los inversores actúan en consecuencia. La divisa estadounidense, por ejemplo, ha perdido casi el 7% de su valor respecto al euro desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca.
Pero eso, por ahora, no parece hacer mella en la determinación de la nueva Administración de Trump. “Los mercados están reaccionando a un cambio dramático en el orden mundial en términos de comercio”, ha admitido el secretario de Estado, Marco Rubio, este viernes en Bruselas, en la sede de la OTAN, donde se han reunido todos los titulares de Asuntos Exteriores de la Alianza. Pero esto no es más que un ajuste lógico a las nuevas circunstancias: “Mientras los mercados sepan cuáles van a ser las reglas en el futuro, se ajustarán. Las empresas de todo el mundo, incluso en el comercio mundial, solo tienen que saber cuáles son las reglas. Una vez que las conozcan, se ajustarán a ellas. Así que no creo que sea justo decir que las economías están colapsando. Los mercados se están hundiendo porque los mercados se basan en el valor de las acciones de empresas que hoy están inmersas en modos de producción que son malos para Estados Unidos”.
La presencia de Rubio, cuyo último acto público antes de volar a Bruselas fue asistir a la puesta de largo de los llamados “aranceles recíprocos” en los jardines de la Casa Blanca, ha llevado la guerra comercial al cuartel general de la organización militar, pese a no estar en la agenda. La inquietud manifestada por algunos aliados es la incongruencia de que Washington reclame, por un lado, más esfuerzos en el gasto en defensa y que, a la par, imponga unos aranceles que impactarán fuertemente en la capacidad económica de esos mismos países.
Según ha revelado el ministro noruego de Exteriores, Espen Barth Eide, así se lo hizo saber al secretario de Estado norteamericano, al que le leyó durante la cita en Bruselas el Artículo 2 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que establece que los aliados “tratarán de eliminar conflictos en sus políticas económicas internacionales y estimularán la colaboración económica entre varias o todas las partes”. “Creo que lo entendió”, dijo Eide a la emisora noruega NRK. “Y creo que bastantes europeos estuvieron de acuerdo”, agregó, según las palabras recogidas por la agencia Bloomberg.
En cambio, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que ha hecho durante toda la cita ministerial grandes esfuerzos por no contrariar a Washington, rechazó que los aranceles supongan una violación de las normas que rigen la Alianza. “No creo que esto infrinja el Artículo 2. No, no lo creo. Hemos visto en el pasado muchos ejemplos de diferencias de opinión, de peleas por los aranceles. Esto ha ocurrido antes sin que ello suponga una violación del Artículo 2″, dijo a periodistas al término de la reunión de dos días.
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